Estimados, el motivo de estas palabras es para compartir algunas reflexiones como siempre...
Quisiera expresar lo que siento respecto del entrenamiento o mejor dicho nuestra práctica.
Creo que es necesario hacerlo siempre con un espíritu abierto, inocente y fresco, siento que no es necesario crearse grandes espectativas, finalmente Aikido y el Budo tradicional no tienen como objetivo triunfar, si no ser mejor persona. Pero qué es ser mejor persona?, yo creo que tiene relación con el ser más feliz y compartir eso con quienes nos rodean, osea no es una felicidad narcisista, si no ayudarnos mutuamente a ser más plenos, siento que ésto sólo puede lograrse con actos de generosidad y respeto. Jamás el egoismo, podrá ayudar a ser mejores, porque cómo se puede ser pleno si todos al rededor están mal?. Es el dilema de la riqueza, es posible sentirse en la cima del mundo, codeandose con la crema de la sociedad y ser pleno?, en mi opinión sólo si la inconciencia es mayúscula, no es posible que el dinero defina la felicidad , ni la condición social, siento que la apertura del corazón, la flexibilidad, el respeto, la generosidad, son claves en ser medianamente feliz. Es por eso que Aikido no es competitivo, esta disciplina pretende construir una mejor sociedad en unidad y no en contra de otros. Aikido es remar juntos, es hacer el aseo en el dojo, es ponernos de acuerdo y no destacar los desacuerdos. Es ésto lo que hace que sea tan difícil este arte, no es lo mismo ganar los 100m planos corriendo sólo contra los otros atletas, que practicar junto a todos los otros miembros de un dojo, con todas las diferencias en opiniones, de personalidad y vivencias personales, lograr la unidad parece lejano y más aun desarrollar una buena técnica entre personas con habilidades tan diferentes.
Yo siento que cada persona me ayuda a aprender, y no necesariamente la técnica, pero algo más importante, a sentir y ver las miles de manifestaciones que tiene el KI, cada ser humano tan particular y a la vez tenemos tantas necesidades básicas similares, cada persona un propio universo y que juntos construimos esto que llamamos sociedad, y siendo así juntos podemos hacer desde el cambio personal una sociedad más solidaria , generosa y donde el amor sea el arma contra el egoismo, para poder educar a nuestros hijos con un espíritu más abierto y conciente de que de cada uno depende que este mundo sea mejor. Para mi eso esa la práctica de Budo que me interesa, sin lo anterior es sólo un ejercicio corporal.
Fernando Saá
Quisiera expresar lo que siento respecto del entrenamiento o mejor dicho nuestra práctica.
Creo que es necesario hacerlo siempre con un espíritu abierto, inocente y fresco, siento que no es necesario crearse grandes espectativas, finalmente Aikido y el Budo tradicional no tienen como objetivo triunfar, si no ser mejor persona. Pero qué es ser mejor persona?, yo creo que tiene relación con el ser más feliz y compartir eso con quienes nos rodean, osea no es una felicidad narcisista, si no ayudarnos mutuamente a ser más plenos, siento que ésto sólo puede lograrse con actos de generosidad y respeto. Jamás el egoismo, podrá ayudar a ser mejores, porque cómo se puede ser pleno si todos al rededor están mal?. Es el dilema de la riqueza, es posible sentirse en la cima del mundo, codeandose con la crema de la sociedad y ser pleno?, en mi opinión sólo si la inconciencia es mayúscula, no es posible que el dinero defina la felicidad , ni la condición social, siento que la apertura del corazón, la flexibilidad, el respeto, la generosidad, son claves en ser medianamente feliz. Es por eso que Aikido no es competitivo, esta disciplina pretende construir una mejor sociedad en unidad y no en contra de otros. Aikido es remar juntos, es hacer el aseo en el dojo, es ponernos de acuerdo y no destacar los desacuerdos. Es ésto lo que hace que sea tan difícil este arte, no es lo mismo ganar los 100m planos corriendo sólo contra los otros atletas, que practicar junto a todos los otros miembros de un dojo, con todas las diferencias en opiniones, de personalidad y vivencias personales, lograr la unidad parece lejano y más aun desarrollar una buena técnica entre personas con habilidades tan diferentes.
Yo siento que cada persona me ayuda a aprender, y no necesariamente la técnica, pero algo más importante, a sentir y ver las miles de manifestaciones que tiene el KI, cada ser humano tan particular y a la vez tenemos tantas necesidades básicas similares, cada persona un propio universo y que juntos construimos esto que llamamos sociedad, y siendo así juntos podemos hacer desde el cambio personal una sociedad más solidaria , generosa y donde el amor sea el arma contra el egoismo, para poder educar a nuestros hijos con un espíritu más abierto y conciente de que de cada uno depende que este mundo sea mejor. Para mi eso esa la práctica de Budo que me interesa, sin lo anterior es sólo un ejercicio corporal.
Fernando Saá
