miércoles, agosto 09, 2006

Queridos amigos y compañeros de camino, este fin de semana tuvimos la voluntad de participar en el seminario y compartimos nuestro entrenamiento intensivamente, con un objetivo en común, profundizar. Siento que parte importante de ésto es también conocernos, fuimos personas de seis diferentes dojos, sin embargo el espíritu era uno sólo, el interés de descubrir de qué se trata ésto, dar un poco más y esa mezcla de dolores corporales, producto del cansancio, junto con ojalá que no se termine todavía fue un sentimiento creo general.

Me siento muy feliz de poder observarlos a todos ustedes que son personas cada uno irrepetiblemente únicos, saber que tenemos una causa común y que es un camino muy antiguo pero no menos actual, transmitido directamente de corazón a corazón.

He intentado reducir el lenguaje del Aikido a lo más simple para poder ser entendido, no es fácil para mi y estoy siempre atento a las señales que leo en cada persona con la que entreno, sin embargo a medida que las horas transcurrían y el cuerpo se canasaba parecía a su vez que la comprensión de las clases era mayor asi como los movimientos de todos se notaban más simples y relajados. Se observaba cada vez menor preocupación en la proyección y caída del compañero, pero más atención en el alineamiento del cuerpo propio y suavidad de los movimientos.

Cada ejercico que practicamos, desde contar las respiración (hi, fu, mi, yo, i, mu, na, ya, ko, to), pasando por el Za-Zen, movimientos y técnicas de Aikido, son parte fundamental de un entrenamiento básico. Por supuesto hay más y muchísimas otras técnicas, armas, combinaciones etcétera, pero a mi entender es imposible entrar al arte y por lo tanto al camino DO, mareado por movimientos, desplazamientos y técnicas que no son más que meros métodos, herramientas para ayudarnos a dejar salir lo más luminoso y bello del ser, comprendiendo lo primero se nos permite fácilmente continuar el flujo natural de cualquier otro movimiento, porque existe una realización desde el interior, de lo contrario serían movimientos sin contenido, carentes de sentido.

Me despido abierto a todos los comentarios y críticas para mejorar las actividades que realizamos. Tengo la intención de organizar un intensivo un poco más estoico con más meditación y silencio, con quedarse a dormir incluído, en septiembre, éste tendría un cupo máximo de 20 personas y posiblemente lo hagamos en Shugyo Dojo, ésta información está por confirmarse.

Gracias por permitirme practicar con cada uno de ustedes.

Fernando Saá